En un contexto donde los discursos de odio hacia las personas LGBTI+ se amplifican cada vez más desde medios de comunicación, redes sociales y espacios políticos, empezamos a construir una herramienta colectiva para registrar, analizar y visibilizar la violencia mediática en Tucumán.
Durante las últimas semanas realizamos un taller junto a activistas y personas de la comunidad para compartir el proyecto del Monitoreo de Violencia Mediática hacia el colectivo LGBTI+, una iniciativa que busca producir evidencia sobre cómo circulan los discursos discriminatorios, estigmatizantes y anti derechos en medios y plataformas digitales desde la asunción del gobierno de Javier Milei en adelante.
El encuentro fue también una excusa para pensar juntas algo que muchas veces sentimos en soledad: que los ataques mediáticos no son hechos aislados. Cuando empezamos a registrar titulares, editoriales, programas, publicaciones y discursos, aparece una narrativa que busca estigmatizar nuestras identidades, cuestionar nuestros derechos y construirnos como amenaza.
Por eso creemos que monitorear es construir memoria. Es producir herramientas para la incidencia. Es transformar la bronca y el agotamiento en organización colectiva.
Durante el taller compartimos algunos criterios básicos para identificar violencia mediática, conversamos sobre discursos de odio y mostramos una herramienta simple para que cualquier persona pueda registrar noticias, publicaciones o contenidos problemáticos. La idea no es que haga falta ser periodista ni especialista: nos interesa construir una red comunitaria de observación que nos permita entender qué está pasando y cómo se reproducen estos discursos en nuestra provincia.
Para este proyecto, contamos con el acompañamiento de Santino Córdoba Zuban, Licenciado en Ciencias Políticas y analista quien nos aportó metodología y análisis de datos.
El observatorio combinará monitoreo humano, análisis de datos y herramientas digitales para sistematizar información y producir informes públicos sobre violencia mediática hacia el colectivo LGBTI+. También buscamos generar materiales accesibles que sirvan para la denuncia, la incidencia y el debate público.Sabemos que los medios no solo informan: también producen sentido común. Y en momentos donde nuestros derechos vuelven a ser puestos en discusión, creemos que registrar, analizar y responder colectivamente es una tarea urgente.
Este proyecto recién empieza y queremos que sea abierto, colaborativo y situado en nuestras experiencias. Porque nadie conoce mejor la violencia que quienes la vivimos todos los días, pero también porque sabemos construir comunidad, redes y estrategias para resistirla.
Este proyecto es posible gracias al apoyo de Fondo DemocráTICa, un programa de Digital Democracy Initiative (DDI) implementado por Wingu, Civic House y Kubadili, con el apoyo de CIVICUS.
